Si amarte es mi pecado, peca conmigo….pecado compartido
Te veo de reojo, en aquella esquina donde nos dimos el primer beso, fue un beso robado, mas aun, fue de mi vida y la tuya el mas apasionado, nos sentimos libres, y mejor que eso no sentimos liberados, a dos amores estábamos atados, -queríamos escapar-.
Tu estabas con el, estabas con aquel que según tu te amaba, mas no es amor es una prisión, si te amara te dejaría libre para que volaras, te dejaría libre para que rompiéramos el silencio de este amor escondido; por mi parte yo estaba con ella, una mujer que decía amarme, mas aun con su asfixiante ternura lo que hacia era obsesionarme con el deseo de la libertad.
Un dia te vi pasar y ese dia me viste en tu vida entrar, aun no se como paso, solo se que los dos nos vimos envueltos en esto tan hermoso, y aunque estamos pecando siento que al cielo estamos llegando, siento el calor del infierno cuando unimos nuestros cuerpos, pero siento como si te hiciera el amor en el paraíso, siento el fuego de tus besos y tu sientes el fuego de los míos, lo que sentimos no es una enfermedad ,no, es un sentimiento enfermizo cuya única cura es dejarlo libre, mientras hacemos el amor sentimos el incandescente fervor de nuestras miradas, sabemos que es amor aunque ninguno diga nada.
Hoy acaricio tus mejillas e incesantemente beso tus labios, me llenas de vida y en cada gota de tu saliva se inunda el fuego que hay en mí. Tu rostro empieza a enrojecer y también a calentar, se estremece tu ser y me empiezas a amar, un beso lleva a otro y una caricia nos lleva hasta el final, es sublime el gesto de tu cuerpo al dejarme entrar y convertirse en uno con el mío, llenarme de tanto calor y hacerme olvidar del invierno su frió.
Es una lastima dejar de amarte ya que nuestro tiempo se ha acabado, nuestro amor es prohibido, es un pecado, tu estas con el, yo estoy con ella, pero que le vamos a hacer, queremos seguir pecando, nos queremos seguirnos amando, y algún dia conseguiremos la libertad que necesitamos para amarnos sin cesar, para amarnos eternamente y ser libres encadenados a este sentimiento.
