“Al cielo una mirada larga, buscando un poco de mi vida,
Mis estrellas no responden, para alumbrarme hacia tu risa”
(Celia cruz)
“Te busco” era la canción que bailaba contigo en medio del salón,
Abrazados tú y yo forjamos de mi vida el mejor momento.
Fue aquel sentimiento que hoy recuerdo, lo que me impulsa a escribir.
Bellos sentimientos me hiciste sentir, supe como volar, fue casi tan sublime como el instante justo antes de morir.-te encontré-
Después de ese momento lo que me regale la vida será añadidura,
Solo ese momento despertó mi corazón con gran ternura, solo en ese momento supe que era capaz de amar, capaz de soñar, capaz de entender el sublime secreto que esconde la palabra amor,- solo por bailar una canción-.
Recuerdo que mientras bailaba sentía tus mejillas sobre mi pecho, las cuales con su roce abrían el corazón, lo envolvían con su pasión, lo desalojaban de una prisión llamada soledad, tus brazos sobre mi cuello envolvían a la razón, y en ese instante el corazón ya siendo libre decidió ser el esclavo más fiel de tus besos.
Cuatro minutos y once segundos duro la canción, cuatro minutos y once segundos bastaron para darle sentido a la vida, cuatro minutos y once segundos fueron suficientes
Para decir que hoy aun te recuerdo. –Aun bailo contigo en el pensamiento-
Aun siento ese momento, lo encuentro clavado en el sentimiento, lo encuentro escrito en un cartel muy grande en la esquina más popular de mis pensamientos, lo veo y me siento a contemplarlo, lo recuerdo con agrado y suspiro con fervor. –Hermoso recuerdo-
Gracias por regalarme de mi vida el mejor momento.-aun te busco-
…………………Y aun te encuentro en esta canción.