Me enamore una tarde de abril en un museo romántico del ser más bello que he conocido
Al palpitar su corazón me embrujo con sus latidos de tambora, alegre y llamador.
me encanta gastarme los labios en su boca de ceniza, esa boca que sabe a alegría, caballito y cocada.
Y solo con su olor a cayena siento su alma buena y el sentir de su sabor.
Cuando vi sus ojos de luna nueva entendí la magia que tiene la noche, esa oscura y negra compañera que me llena con gran derroche, que en las madrugadas me hechiza con el brillo de sus estrellas.
Es magia hecha realidad su alegría carnavalera, me gusta recordar de febrero una mañana cualquiera, que estando en la vía 40, me dio una caricia llena de calor, la cual enmaizeno mi corazón y mojo mi cuerpo con sus manos.
Al confesarle que la amo me da una picara sonrisa de cumbiambera, la cual enciende mi alma con su mechón. Y al escuchar su pregón siento mi alma crecer y hasta recuerdo el amanecer del día que nací.
Así es la mujer que amo y su nombre es Barranquilla.
Me parece espectacular este poema mezclado con nuestro patrimonio cultural…y me encanta ese sentir Barranquillero, al leerlo me sentia en plena via 40 disfrutando del carnaval… y que VIVA CURRAMBA LA BELLA…
Tu Angelito…